Lynda La Plante

Ante Lynda La Plante (Liverpool, 1946) hay que hacer una genuflexión. Creadora de la mítica serie de la cadena británica ITV Prime Suspect, protagonizada por Helen Mirren (quien llegó a idolatrar de tal manera a su personaje, la Inspectora Jefe Jane Tennison, que, siendo ya una estrella, organizaba su agenda para poder rodar las últimas entregas), La Plante ideó un formato televisivo único que otros han imitado sin tanto éxito: Temporadas de dos o tres episodios en los que se investiga un único caso. Su labor creativa es tan apabullante que resulta difícil saber qué escribe primero: si las novelas o los guiones. Hace unas semanas se ha anunciado el proyecto de un remake americano de Prime Suspect y se rumorea que su protagonista podría ser Julianne Moore.

(Nota (6/3/2010): La NBC ha anunciado la cancelación del proyecto, al no haber encontrado a la actriz protagonista indicada para interpretar al personaje de Jane Tennison).

Widows, Bella Mafia o Trial & Retribution, son algunas de las producciones de esta genuina Dama del Crimen que acaba de publicar en España Más allá de la sospecha (Editorial Viceversa), la primera obra de una nueva serie narrativa protagonizada por otro personaje femenino, la joven e inexperta Anna Travis, a quien encontramos recién incorporada al cuerpo de la Policía Metropolitana de Londres. Los fanáticos de La Plante ya ven esta saga policial como una especie de precuela de Prime Suspect.

Soy un gran admirador de tu trabajo. Tu serie Prime Suspect es estupenda y, para muchos, el mejor papel de Helen Mirren. Es inevitable comparar a Anna Travis con la Inspectora Jefe Jane Tennison de tu gran obra maestra. Además de la juventud y la experiencia, ¿qué otros aspectos crees que las diferencian?

Al comienzo de Prime Suspect Jane Tennison tiene casi cuarenta años, adquirió su rango tras muchos años de experiencia, comenzando su carrera vistiendo uniforme. Se había visto obligada a enfrentarse con mucha discriminación, especialmente cuando trabajaba en la brigada móvil. Cuando fallece su antecesor en el cargo y debe ocuparse de resolver su primer caso, no sólo muestra sus fortalezas y debilidades, sino que también se obsesiona por hacer un trabajo que garantice la condena del culpable. Al final acaba ganándose el respeto y asegura su posición dentro del equipo de investigación.

Por el contrario, Anna Travis nunca ha usado el uniforme de policía, no ha trabajado en ninguna investigación y su rango proviene del resultado de las prácticas en la Universidad. Es una graduada de Oxford muy inteligente pero sin experiencia. Lo que nos plantearemos con Travis es si su formación la hace digna para ocupar el puesto y, claro, su capacidad de adaptación y aceptación por parte de sus colegas. Ya no se trata de mostrar la discriminación que Jane Tennison tuvo que conquistar, que queda un poco bajo la superficie, sino de descubrir cómo es el día a día de una investigación de asesinato y el efecto que tiene sobre su vida personal.

¿Los desafíos para las mujeres policía son diferentes desde la época de Prime Suspect? ¿Sigue siendo un mundo tan masculino? Anna tiene problemas para integrarse. Su atracción hacia el principal sospechoso le complican aún más el trabajo. ¡No se lo pones fácil!

La Policía Metropolitana sigue siendo un mundo muy masculino. En Prime Suspect, Tennison sorprendía a sus colegas por el manejo de las heridas de las víctimas en la morgue. Su prioridad era la de comprobar las huellas en las muñecas de las víctimas. La ingenua Travis, sin embargo, al no haber asistido nunca a una autopsia, reacciona… ¡desmayándose! Constantemente muestro su falta de experiencia y los lectores pueden ir descubriendo aspectos del crimen a través de sus reacciones.

¿Por qué decidiste crear a Anna Travis a través de la literatura y no con una producción televisiva? ¿Tal vez querías profundizar más en los personajes?

El goce de escribir novelas es poder liberarme de las limitaciones a causa del presupuesto. Como también soy productora de mis programas de televisión, tengo consciencia de los costes. La adaptación de Más allá de la sospecha ha sido extremadamente difícil debido a las decisiones que debí tomar, como la reducción de localizaciones, por ejemplo. Y, como bien dices, escribir novelas me permite dar mucha más profundidad a los personajes.

El trabajo en equipo es importante para resolver el crimen. En la policía no se permite la individualidad. Nos lo enseñaste en Prime Suspect y es un tema constante en la novela. ¿También aplicas esa fórmula como creadora y productora de televisión?

Creo que el único momento en que puedo decir que el guión es mío es el día que lo termino de escribir. Inmediatamente se convertirá en la herramienta de trabajo del equipo. Siempre habrá un director que ofrezca su opinión y también se comprueban todos los detalles a través de un equipo de investigación.

mas-alla-de-la-sospechaEscribir novelas te permite mayor libertad creativa pero, ¿no echas de menos a ese equipo?

Me encanta la libertad creativa y nunca dejo de lado el trabajo con otras personas, porque normalmente, mientras escribo, estoy dedicada también a la producción.

En la historia de la literatura se han cometido tantos asesinatos que parece imposible crear nuevas historias que sorprendan. ¿Cuál es tu inspiración?

Mi inspiración es pensar que la verdad es más extraña que la ficción. Mis historias están siempre basadas en crímenes reales. He de encubrir a los personajes y los lugares donde transcurre la acción para poder llevar el caso a un libro o a una película. Los periódicos revelan cada día elementos sorprendentes que pueden tener ecos de asesinatos del pasado, pero siempre hay que buscar una nueva perspectiva.

¿Has descubierto por qué nos gustan tanto las historias criminales? Muchas personas las encuentran adictivas…

Creo que la adicción a las novelas, al cine o a las series sobre asesinatos viene dada por la idea de que los hechos que se narran son lejanos a nosotros. A la mayoría de la gente le gusta hacer de detective. La parte difícil para el escritor es asegurarse de que los lectores se mantengan alejados del desenlace para que no logren responder enseguida a la mítica pregunta «¿quién lo ha hecho?». No hay nada más aburrido que leer o ver un episodio de televisión y saber quién es el culpable a los diez minutos. La idea de pensar «comienza el juego» es parte de la razón por la que es y siempre ha sido tan interesante el género criminal.

Fuiste la primera guionista que detalló el procedimiento policial de manera realista. En alguna ocasión has dicho que tus guiones tienen las huellas dactilares de la policía por todas partes. ¿Alguna vez tuviste problemas por revelar el procedimental?

Nunca, en todos los años que he trabajado estrechamente con la Policía Metropolitana, han tenido reparos en revelar sus métodos. Por el contrario, siempre he encontrado a los oficiales ansiosos por colaborar para que la ficción reflejara su trabajo de manera fidedigna. Siempre he prestado atención a los detalles y nunca he llegado a tomarme licencias dramáticas.

En tus historias tienen mucho peso la carga psicológica. Hay mucha profundidad en los personajes, los sospechosos… Incluso en la reconstrucción de los hechos se investiga con detalle la vida y personalidad de la víctima, algo no muy común en la ficción criminal (está muerto, no importa, no habla, ya sabes). ¿Tienes asesoramiento profesional para obtener esa información de carácter psicológico?

Aprovecho el asesoramiento en cada aspecto argumental. Las medicinas forense y de patología son muy importantes y sus avances en descubrimientos científicos están produciendo cambios constantemente. Si estoy escribiendo sobre un asesino sociópata, paso tanto tiempo como sea posible con los terapeutas y las autoridades penitenciarias a fin de poder conseguir una comprensión total del aspecto psicológico del criminal.

Acabamos de descubrir a Anna Travis en España. ¿Cuántas novelas ha protagonizado ya? ¿Cuál es la evolución del personaje?

En estos momentos estoy trabajando en la sexta novela con Anna Travis, que está creciendo, se está convirtiendo lentamente en Jane Tennison o en una mujer como ella.

Existe también una versión para televisión con el mismo formato que Prime Suspect, que es el perfecto para estas historias, como se ha podido comprobar con la adaptación de los casos de Wallander, protagonizada por Kenneth Branagh. Has encontrado la fórmula ideal. ¿Seguirás adaptando las novelas de Travis o vas a crear historias originales para la televisión?

Debido al éxito de The red dahlia, (la segunda entrega realizada sobre el personaje, ya emitida en Gran Bretaña), estoy adaptando Deadly Intent para la ITV, que será protagonizada por el mismo reparto. Así que todavía tenemos material con el que trabajar, antes de crear historias originales.

Fotografía de Lynda La Plante: © LaPlante Productions.

* Más allá de la sospecha. Lydia La Plante.
Traducción de Sofía Noguera.
Editorial Viceversa Barcelona, 2010).

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